EL COMIENZO
Cada día que pasaban los sueños se
volvían mas y mas claros, pensé mientras esperaba a que la alarma sonara,
avisando la hora de levantarme e irme a la escuela, desde hace mas de un mes
que estos sueños venían a mi sin previo aviso, para después tener que quedarme
e vela pensando en el significado tras
cada uno de ellos, y no encontrar ninguno.
Al fin la
alarma se escucho y me levante,
me estire un poco y me metí a bañar, sinceramente nunca he entendido el por que
alguien le complico la existencia a los demás creando algo como la escuela,
pero en fin. Creo que lo único bueno que estas tienen son el tener que salir de
tu casa y ver a tus amigos y las salidas escolares, por que así estas tan lejos
que olvidas que tienes una hermana posesiva como la mía, un padre que esta pegado
a ti como si no hubiera nada mas que hacer que vigilarte todo el tiempo y una
madre que trabaja las 24 horas del día.
Jugo de naranja, un par de horcates y
miel, parecían ser mi desaíno de hoy, los ignore y me dijo a la escuela.
-Y a me voy- grite los mas fuerte que
pude desde el recibidor-
-No olvides que hoy tienes que pasar por
Lacie- grito mi madre desde su habitación-
-si, si-
Como si pudiera olvidarme de pasar por
ella, después de todo ella es la única después de mi amiga Lili, con la que
podía estar más de 1 hora sin tener que gritarle.
Para
cuando llegue a la escuela Lili ya se encontraba sentada en su lugar,
estudiando para el examen de Física de esa mañana...
-Parece que no dormiste muy bien por la
noche-
-Soy tan ovia- dije con cierto tono de ironía-
-Ok, cero comentarios, pero ya enserio,
otra vez son esos sueños verdad-
A pesar de saber que mis sueños eran algo
así como un rompecabezas inentendible, a Lili le parecían una gran historia,
disfrutaba que se los contara con detalle en cuanto tuviéramos tiempo. La
primera vez que soñé con ellos y decidí contárselos a alguien ella fue la única
que me paso por la mente, cuando termine de narrarlo, pude ver su cara llena de
asombro y euforia; realmente no lo entendía para mi era un dolor de cabeza pero
para ella eran algo así como un libro de misterio ya mor que se venden en una librería.
-Si, pero ya te contare después-
Dime ¿otra vez estaba el?-
-¿El?-
-Ya sabes a quien me refiero, ese
príncipe de ojos color de carbón y labios de marfil-
-vaya realmente me sorprende que te
acuerdes tan detalladamente de el, pero en fin mas tarde te lo contare. ¿Ok?-
-Ok—
Señorita Smith, me pregunto si ¿tiene
algo que aportar a la clase acerca del examen de hoy?
NI siquiera note que el `profesor ya se
encontraba repartiendo las hojas para la `prueba, y mucho menos las miradas de
todos mis compañeros que parecían divertidos ante nu3stra indiscreción.
El resto del día transcurrió tranquilo,
pero no pude contarle nada sobre el sueño a Lili ya que nuestras ultimas clases
se encontraban separadas, la mía en el edificio M de filosofía y ella en Q de
Derecho,
Hice un gran esfuerzo por esperar por
ella la salida, pero cuando me percate de la hora recordé que tenía que ir por
Lacie antes de las 2 pm. Me resigne y me dirige a la veterinaria paso veloz, al
llegar vi a la señorita Elizabeth en la entrada.
-A tiempo, estaba a punto de cerrar—
-Lo lamento, enserio.
-No te preocupes se que te encuentras muy
ocupada últimamente no ¿periodo de exámenes verdad?-
-Si-la verdad es que la veterinaria era
amiga intima de la familia, o al menos de mi madre, así que no me moleste en
hablar mucho, yaqué si lo hacia lo mas seguro es que esta le contara todo a mi
madre en una abrir y acerrar de ojos, adjudicando preocupación por la hija de una
amiga, si claro - Me tengo que ir, ya esta lista verdad
-A si, espera un minuto-
-Aquí tiene, saludos a tu mami-
-Si hasta luego-

